Películas de Will Smith

Will Smith ha sido una de las figuras más influyentes de la industria audiovisual estadounidense durante las últimas tres décadas. Aunque su aura de actor súper taquillero se ha desvanecido un poco en años recientes, su estatus y su poder dentro de Hollywood siguen intactos.

Además de actor, también es rapero y productor. Al igual que otros pesos pesados de la industria como Brad Pitt o Adam Sandler, se da el lujo de que su propia compañía: Overbrook Entertaiment, produce la mayoría de las películas en las que trabaja.

Los orígenes

Su recorrido lo inició como rapero, junto a su amigo Jeffrey Towner, más conocido como “DJ Jazzy Jeff”. A la actuación llegaría forzado por las circunstancias: no declaró los impuestos derivados de sus enormes ingresos musicales. Arruinado después de que le fuesen embargados bienes y dinero, aceptó protagonizar la serie de TV El príncipe de Bel Air. Con ella alcanzaría estatus de estrella global.

Dos nominaciones al Oscar, cinco a los Globos de Oro y un Cesar por su trayectoria, son algunos de los reconocimientos que ha recibido.

La mayoría de los grandes éxitos de audiencia cosechados por Will Smith, responden a películas en donde ha tenido que perseguir alienígenas. Sobre todo, en el Día de la Independencia y la trilogía de Hombres de Negro. También interpretando a héroes poco convencionales, como Hancock o el villano reconvertido en bueno Deadshot, como parte del Escuadrón Suicida.

Dónde te lleve el día, de Marc Rocco (1992)

Con El Príncipe de Bel Air surfeando la cresta de la ola, Will Smith aprovechó uno de los recesos entre temporadas, para debutar en la gran pantalla. Drama de adolescentes callejeros en Los Ángeles, que cosechó halagos de parte de la crítica estadounidense.

Made in America, de Richard Benjamin (1993)

Aprovechando su creciente fama, los productores de Warner Bros le ofrecieron un pequeño papel dentro de esta “comedia racial”. Trabajó junto a Whoopi Goldberg y Ted Danson.

Seis grados de separación, de Fred Shepipsi (1993)

Primer rol protagonista. A medio camino entre la comedia y el drama, está inspirada en la historia real de David Hampton. Un personaje que engañó a mucha gente durante la década de 1980, asegurando que era hijo del ganador del Oscar Sidney Potier.

Bad boys, de Michael Bay (1995)

Jerry Bruckheimer, productor de grandes éxitos como Top Gun y Días de trueno, lo reclutó para su primera apuesta seria por conquistar la taquilla. Protagonizó junto a Martin Lawrence y Téa Leoni.

Día de la independencia, de Ronald Emmerich (1996)

Con el fin del ciclo de El príncipe de Bel Air, llegaría la consagración definitiva en la gran pantalla. Más de 800 millones de dólares en recaudación global.

Hombres de negro, de Barry Sonnenfeld (1997)

Junto a Tommy Lee Jones, empezaría su carrera como agente de una organización secreta. Ambos serían los responsables de regular la actividad extraterrestre en la tierra. Casi 600 millones de dólares en taquilla y hasta el respeto de la crítica.

Enemigo público, de Tony Scot (1998)

Otro éxito de taquilla internacional. Smith se sintió decepcionado con el resultado. En una entrevista confesó que solo había aceptado el papel para trabajar con uno de sus actores favoritos (Gene Hackman). Sin embargo, una vez que comenzó la filmación, las escenas junto al legendario actor casi desaparecieron del guion.

Wild, Wild West, de Barry Sonnenfeld (1999)

Oficialmente, este es el primer fracaso económico dentro de la filmografía de Will Smith. También fue la primera película producida por su compañía Overbrook Entertaiment.

La leyenda de Bagger Vance, de Robert Redford (2000)

Protagonizada junto a Matt Damon y Charlize Theron. Las expectativas de sus productores era competir en la temporada de premios. Terminaría condenada por la crítica e ignorada por el público. Pocos recuerdan haberla visto.

Ali, de Michael Mann (2001)

Con su interpretación del mítico Muhammad Ali, Smith cosecharía su primera nominación al Oscar y se ganaría el respeto de la crítica.

Hombres de negro II, de Barry Sonnelfeld (2002)

La segunda aventura de la dupla Tommy Lee Jones y Will Smith, repitió el éxito económico de su predecesora. Tuvo una mala crítica

Bad boys II, de Michael Bay (2003)

Otra segunda parte que confirma la regla sobre la dudosa calidad de las secuelas.

Yo, robot, de Alex Proyas (2004)

Filme ambientado en un futuro apocalíptico, en el que las máquinas se revelan ante la sociedad humana que los creó.

Hitch: especialista en ligues, de Andy Tennant (2005)

Regreso de Smith a la comedia. Como ya era habitual, otro éxito indiscutible de taquilla. Kevin James y Eva Mendes completan el elenco.

The Pursuit of Happyness, de Gabriel Muccino (2006)

Segunda nominación al Oscar para el actor. Por primera vez compartió el rol protagónico junto a su hijo Jaden Smith. Basada en la historia real de Chris Gardner, quien pasó de la indigencia a millonario.

Soy leyenda, de Francis Lawrence (2007)

Interpreta al único sobreviviente de Nueva York a un apocalipsis zombi. Dedica su tiempo en busca de la cura que revierta la situación y devuelva a la normalidad a la población mundial.

Hancock, de Peter Berg (2008)

Un súper héroe borracho y con mala prensa. Para cambiar su imagen, recibe la desinteresada ayuda de un experto en relaciones públicas (Jason Bateman). Pero las cosas se tuercen cuando aparece en escena Charlize Theron, quien interpreta a una ex del protagonista.

Siete almas, de Gabriele Muccino (2008)

La imbatibilidad en la taquilla de Will Smith empezó a resquebrajarse con esta película fallida. Un drama en exceso lacrimógeno, despreciado por la crítica.

Hombres de negro III, de Barry Sonnenfeld (2012)

Tras el fracaso de Siete almas, hubo que esperar cuatro años para tener de vuelta en la gran pantalla a Smith. Pero a pesar del éxito de taquilla (principalmente en los mercados asiáticos), una tercera parte totalmente innecesaria no contribuyó en recuperar su imagen alicaída.

After Earth, de M. Night Shyamalan (2013)

La confirmación de que las cosas no marchaban del todo bien con Smith, llegaría con esta cinta, donde de nuevo hace dupla padre. Tanto los fanáticos del actor, como los del director de Sexto sentido, terminarían profundamente decepcionados.

Focus, de John Requa (2015)

Will Smith terminaría aceptando un papel que antes rechazaron Ryan Gosling, Brad Pitt y Ben Affleck. El resultado final: un filme que no generó ni frío ni calor. Lo único rescatable: Margot Robbie.

La verdad duele, de Peter Lardesman (2015)

Con esta cinta producida por el mismísimo Ridley Scott, Smith recuperaría el respeto de los críticos especializados. Sin embargo, sumaría un nuevo fracaso ante las audiencias, quienes ignoraron casi por completo sus buenos oficios interpretativos.

Escuadrón Suicida, de David Ayer (2016)

Al frente del reparto coral de esta adaptación del cómic de DC, Smith recuperaría, al menos temporalmente, su imán para la taquilla. En líneas generales, una muy mala película.

Belleza oculta, de David Frankil (2016)

Pese a compartir cartel junto a Kake Winslet, Keira Knightley, Edward Norton y Helen Mirren, la última cinta (hasta el momento) protagonizada por Will Smith, no funcionó muy bien.

Próximos estrenos

Will Smith es la última súper estrella en abonarse a la moda Netflix. Bright, dirigida por David Ayer, estará disponible desde el próximo diciembre.

 

Fuentes imágenes: El País  /  Perro Blanco  /  de Fanpop


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