Canciones sin copyright

A la hora de colgar un video en YouTube, Instagram, Facebook o cualquier otra plataforma que admita materiales audiovisuales, hay que cumplir ciertas reglas básicas. Una de ellas: contar con canciones sin copyright. A menos, claro está, que se trate de una creación musical propia o se hayan adquirido licencias de difusión.

Muchos editores, productores y en tiempos recientes, “youtubers”, han encontrado que sus trabajos han sido removidos de la red, por violaciones a las leyes de derecho de autor. 

Sistemas de protección

Para evitar el uso indiscriminado de contenido protegido, todas las aplicaciones cuentan con algoritmos que detectan cualquier infracción. El más “célebre” es el Content ID de YouTube.

 Este sistema es capaz de detectar plagios o usos no autorizados de licencias artísticas, no solo a nivel sonoro. También supervisa y escanea lo que respecta a lo estrictamente visual.

Canciones sin copyright: opciones libres de coste y legales

Como casi siempre ocurre, la red impone las restricciones, pero ella misma ofrece las soluciones. YouTube, líder mundial en la difusión de materiales audiovisuales, además de cuidar in extremis el cumplimiento de las leyes de derechos de autor, cuenta con su propio apartado de música Free Royalty.

Se trata de YouTube Audio Library. Como su nombre bien lo señala, es una biblioteca de archivos musicales, con la particularidad que son canciones sin copyright. Los temas van clasificados por estados de ánimo, género e instrumentos. En la mayoría de los casos, no exceden los tres minutos de duración.

Más opciones en YouTube

Adicional a la lista “oficial” de YouTube Audio Library, en la red social musical propiedad de Google están alojados un número altísimo de canales con una sola misión. Y esta no es otra que ofrecer al público un catálogo bastante amplio de canciones sin copyright.

La mayoría de estas bibliotecas están organizadas siguiendo los patrones utilizados por la propia plataforma para catalogar sus archivos. Es así como muchas de las listas de reproducción están identificadas según un estado de ánimo en particular.

Entre los muchos canales de canciones sin copyright en YouTube destacan: Audio Library, Vlog No Copyright Music y No Copyright sounds. Otras opciones son Musicop 64, Music for Creators y Majestic Casual.

¿Cómo funciona?

Si bien algunos de estos canales permiten el uso y la difusión de sus materiales musicales sin condiciones, en la mayoría de los casos se deben cumplir con ciertas demandas. A saber:

  • Colocar el crédito correspondiente (autor y nombre de la melodía) dentro del propio material audiovisual.
  • Especificar, en la pestaña de descripción del video, no solo autor y nombre de la música utilizada. También debe colocarse el link del canal en YouTube (o de una página web externa, si fuese el caso) desde donde se descargó el clip sonoro.
  • Otros usuarios aspiran recibir compensación económica a cambio de la utilización de su música. En estos casos, cuando un video en YouTube genera ingresos (por lo general, esto ocurre a partir de las 50.000 visualizaciones), el 50% es asignado al canal propietario de las licencias de difusión. Este es un proceso automatizado, que corre de manera discrecional a cuenta de Google.

Jamendo: música gratuita y sin restricciones

Al margen de la posición de dominio sin cuestionamientos que ostenta YouTube, hay muchos más lugares en la red donde conseguir canciones sin copyright. Incluso, de calidad y variedad superior ofrecida por la plataforma de Google. Y como valor agregado nada desdeñable, muchas veces con menos restricciones. Una de ellas es Jamedo.

Toda la música disponible en este sitio se rige las licencias Creative Commons. Esta es una norma que permite a los creadores compartir sus materiales de manera sencilla, reservándose para sí todos o algunos derechos.

La descarga de todos los archivos es gratuita y se ejecuta directamente desde la propia página a través de BitTorrent o eMonkey. Para evitar controversias, Jamedo emite, junto con cada descarga, un certificado digital que garantiza el origen legal de la música extraída desde la plataforma.

Sellos discográficos digitales

Dentro de la red hay algunas plataformas que funcionan como sellos discográficos, con todo lo que esto implica, pero de forma absolutamente digital. Uno de los más reconocidos y es Magnature.

Esta compañía estadounidense distribuye música de todos los géneros. Su web site cuenta con un reproductor multimedia streaming, a través del cual pueden escucharse libremente todos los archivos disponibles. La descarga es gratuita, siempre que no sea con fines comerciales. En caso contrario, debe pagarse por derechos de uso. Su lema es: “somos un sello discográfico, pero no somos malvados”.

On Clasical es una experiencia italiana que se rige bajo los mismos parámetros y restricciones de uso. Sin embargo, se diferencian de Magnature, en que solo distribuyen música clásica. Ambas páginas son dos buenas opciones para aquellos que realicen trabajos audiovisuales de interés científico o educativo.

Soundcloud, la red social musical

Fundada en 2007 en Estocolmo, fue diseñada expresamente para funcionar como una red social musical. Sin embargo, a medida que fue creciendo en usuarios, su premisa original fue variando sustancialmente. Tanto que hoy día es empleada hasta por algunas agencias de noticias para la difusión de clips netamente informativos.

A pesar de la diversificación que llegó con la masificación, su objetivo central sigue vigente. Y este no es otro que facilitar a músicos emergentes la promoción y distribución de sus proyectos musicales.

Todo el archivo disponible en la página está catalogado como canciones sin copyright, (aplica incluso para los clips noticiosos). Por lo que puede ser descargado libremente. Soundcloud está disponible para funcionar con más de 100 aplicaciones, así como dentro de los sistemas móviles iOS y Android.

Bensound: todo por el crédito

De diseño y funcionamiento similar a Jamendo, Bensound es otra plataforma web que sirve de soporte a músicos que quieren distribuir sus materiales y darse a conocer.

La única exigencia a cambio, es colocar dentro del clip editado –sin importar el fin- se coloque el crédito respectivo. Tanto de la propia página como del compositor. También ofrece la opción de pagar una compensación, lo que permite su uso sin restricciones.

 

Fuentes de imágenes: YouTube


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