¿Qué es el Coachella?

Coachella

Probablemente sea hoy por hoy, el festival de musical más popular de todo el orbe. Además, Coachella es el festival musical cuyo prestigio o pertinencia se cuestiona por parte de muchas personas.

Como todo fenómeno de masas que esté de moda, a un número de seguidores incondicionales hay que interponer otra buena cantidad de detractores.

Anticapitalismo y el antisistema, una marca comercial

 Transcurría el año de 1993. Los “novatos” de Pearl Jam estaban en la cresta de la ola. La banda liderada por Eddie Vedder venía de “reventar” el mercado musical con su álbum debut Ten. Pero la etiqueta de “alternativa” que los acompañó desde sus inicios, no fue fácil de llevar. Les hizo chocar de frente contra algunas costumbres y tradiciones dentro de la industria musical. Además, no querían saber nada de grabar videos musicales o realizar giras de medios.

Su guerra más emblemática contra el estatus quo, fue la que emprendieron contra Ticketmaster. Acusaron a esta empresa de monopolizar la venta de entradas para espectáculos en Estados Unidos, además de cobrar comisiones abusivas a los espectadores.

A manera de boicot, sacaron de Los Ángeles uno de sus conciertos y lo trasladaron 204 kilómetros al este. Llegaron hasta el Empire Polo Club en la pequeña localidad de Indio. Fue un éxito total: 25.000 fanáticos se reunieron para “rockear” a mitad del Desierto de Colorado. En un auditorio bajo las estrellas, que estaba a dos horas de la capital de California o de la ciudad de San Diego.

Coachella

Una idea con atractivo

Con este precedente, en Goldenvoice, la empresa responsable de organizar la protesta de Vedder y su banda reflexionaron. Y fuera de los dominios de Ticketmaster, empezaron a sondear la posibilidad de instaurar un pequeño festival musical en la misma localidad.

La idea inicial fue concebida como un salvavidas para salvar a la compañía de eventos de la quiebra. Se trataba de trasladar hasta el Empire Polo Club a varias bandas medianamente conocidas. Y que al juntarse en un mismo show fueran capaces de convocar a una gran audiencia.

Finalmente, después de mucho trabajo, de rumores que iban y venían, a mediados de julio de 1999 se confirmó la realización del Festival de Música y Arte del Valle de Coachella. Junto con el anuncio se pusieron las entradas a la venta, para dos días de conciertos: 9 y 10 de octubre de ese mismo año.

Con poco más de dos meses para mercadeo y atraer la atención del público, y después de lo ocurrido con el tristemente célebre Woodstock 99, el panorama para el nuevo festival no lucía muy promisorio.

Y así nació el “anti-Woodstock”

La promesa de Goldenvoice era ofrecer al público un festival artístico y musical a gran escala. Siguiendo la estela de la “escuela europea”, pero garantizando lo que Woodstock no podía: comodidad y más importante todavía, la seguridad.

La última edición la legendaria reunión por “el amor y la paz” en el estado de Nueva York, estuvo salpicada por cuantiosos episodios de violencia. También fueron muchas las acusaciones de violaciones, con el resultado de múltiples embarazos no deseados.

Beck, The chemical brothers, Morrisey y Rage against the machine lideraron el cartel inaugural.

Fue un éxito instantáneo. Durante aquel fin de semana del otoño de 1999, poco menos de 40.000 personas se dieron cita para dar inicio a las leyendas en torno a Coachella. La prensa especializada alabó la organización, la atmósfera general, el comportamiento del público y cada uno de los espectáculos musicales en tarima.

Grandes pérdidas económicas

Pero para los organizadores, el resultado no fue tan alentador. Se estima que las pérdidas para Goldenvoice ascendieron a los 850.000 dólares.

A partir de la segunda edición, abril fue seleccionado como el mes del festival. Si bien el plan original era repetir en octubre de 2000, los organizadores desistieron debido a la alta cantidad de eventos similares en el suroeste de Estados Unidos, durante todo el verano y a principios del otoño.

El factor clima también entró en la ecuación para mudar el evento de estación. A mitad de la primavera, el calor del desierto no resultaba tan asfixiante.

Como en la primera edición, el plan original también contemplaba dividir el espectáculo en dos jornadas. Sin embargo, no fue posible convocar a artistas suficientes para dos fechas, por lo que todo quedó resumido a un único día.

Otra vez el festival recibió una buena cantidad de público, fue alabado en todos los sentidos, pero dejó cuantiosas pérdidas económicas.

Ante este panorama, los dueños de Goldenvoice se vieron obligados a vender la compañía a Anschutz Entertainment Group, una de las empresas de espectáculos más poderosas del mundo.

 Y así nació el festival “mainstream”

Con la entrada de AEG a la organización de Coachella, el espíritu anti sistema de aquel concierto de 1993, quedó definitivamente enterrado bajo las arenas del desierto.

Paulatinamente el festival fue perdiendo su carácter alternativo, para convertirse en la reunión anual al que todos los millennials del mundo querían acudir.

Coachella

Pero el cambio más notorio (y lo que para algunos arruinó definitivamente la fiesta): se convirtió en el festival de los famosos. Son visitantes frecuentes, entre muchísimos otros, celebridades como Leonardo DiCaprio, Lindsay Lohan y Katy Perry.

También se convirtió en una reunión de niños ricos. De los 50 US$ que costaba una entrada en 1999 o los 65 US$ de 2001, en las últimas ediciones algunos costes han superado la barrera de los 1.000 US$.

Hay quienes no ven nada malo que los famosos quieran disfrutar como parte del público de espectáculos musicales al aire libre. Tampoco que quienes puedan darse cualquier cantidad de lujos sin reparar en gastos lo hagan. Sin embargo, son muchos los que opinan que este tipo de cosas son un despropósito dentro de festivales como el Coachella.

Lo que sí es un hecho es que los tiempos cambian. También que Woodstock definitivamente ha quedado atrás.

Beyonce para el 2018

Las entradas para la décimo novena edición ya están a la venta. Del 13 al 15 y del 20 al 21 de abril próximo, el Empire Polo Club de Indio, recibirá otra oleada de veinteañeros (algunos con sus padres), celebridades y hasta muchos curiosos que simplemente querrán vivir en carne propia uno de los eventos musicales de mayor relevancia del planeta.

Por el momento, Beyonce, quien en la edición 2017 se vio forzada a raíz de su embarazo, a ceder su sitio a Lady Gaga, es la única figura confirmada.

 

Fuentes imágenes: Coachella /  Red Bull  / Tiempo

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