Películas de Tiburones

películas de tiburones

Tiburones, esas feroces máquinas asesinas, habitantes de los océanos. Desde que el hombre es hombre, estos imponentes peces de dientes afilados han aterrorizado a sociedades enteras.

Se estima que el 90% de los pasajeros que viajan en avión piensan en algún momento del trayecto que el aparato va a estrellarse. De igual forma, quienes nadan en el mar por diversión, eventualmente sienten que terminarán entre las fauces de estas “demoniacas” bestias.

Biólogos, ambientalistas y otros científicos se muestran contrarios a la imagen que de los escualos se da en el cine. Pero lo que vende (y mucho) es el miedo. Y los tiburones y las películas de tiburones provocan en el público miedo, mucho miedo.

Tiburón, de Steven Spielberg (1975)

Jaws, cuya traducción al español es fauces, es la número uno de las películas de tiburones. Dirigida por Steven Spielberg, basada en la novela homónima de Peter Benchley, quien colaboró en la escritura del guion.

Protagonizada por Richard Dreyfuss, Roy Scheider y Robert Shaw. Un trío de dispares personajes que se embarcan en un pequeño bote para cazar a un enorme tiburón blanco.

Considerada por muchos como una de las mejores películas en la historia del cine. Cuatro décadas después de su estreno, continúa siendo referencia obligada en cuanto a cine de monstruos (no solo marinos).

Muchos críticos resaltan la capacidad que tiene de sembrar terror en los espectadores. Y ello aún cuando la bestia asesina no sale en escena durante los primeros 30 minutos de proyección.

tiburón

La música de John Williams es otro de los puntos destacables. También lo realista de los efectos especiales, cuando el cine todavía navegaba aguas lejanas a la era digital y las pantallas verdes.

A Tiburón le sucedieron, como parte de la franquicia, tres cintas más. Con Spielberg y Benchley desligados por completo de estos proyectos, los resultados artísticos distan mucho de la película inicial.

Sharktornado, de Anthony C. Ferrente (2013)

No es precisamente una obra de arte, pero sí es de los argumentos más originales. Por lo menos en lo que respecta a películas protagonizadas por escualos.

Un voraz tornado marino levanta a una “horda” de tiburones desde el medio del océano pacífico. Las insaciables máquinas asesinas terminan esparcidas en Los Ángeles, atacando sin piedad a los habitantes de la ciudad.

Producida directamente para televisión, con un exiguo presupuesto de 1.000.000 US$.

Fue considerada entre las peores películas de la historia (para muchos la número uno de la lista). A estar llena de situaciones absurdas que sobrepasan el límite de lo ridículo. A unos efectos especiales realmente pobres. Contra todo pronóstico, se ha convertido en una obra de culto.

Su impacto ha sido tal, que los tiburones han continuado volando por tres películas más.

Mission of the shark: the saga of the U.S.S. Indianapolis, de Robert Iscove (1991)

Otro telefilme, aunque presentado generalmente más como una historia bélica que como una película de tiburones.

Narra el naufragio del tristemente célebre navío U.S.S. Indianápolis, cazado por un submarino japonés entre Guam y Filipinas en 1945.

Las escenas de los feroces ataques de los tiburones a la tripulación abandonada en el agua, son realmente aterradoras.

En 2016 Nicolas Cage protagonizó USS Indianapolis: Men of Courage, otra película que recrea este trágico evento. Nadie la vio.

Infierno azul, de Jamme Collet-Serra (2016)

Protagonizada por Blake Lively. Una destacada surfista decide viajar a una solitaria playa en México y es atacada por un enorme tiburón. Herida, la chica logra nadar hasta una pequeña roca, mientras su victimario sigue al asecho.

Atrapada e incomunicada, intenta mantener la calma y sobrevivir. Pero la marea alta está a punto de sumergir bajo el agua el bajío donde se encuentra y la ayuda nunca llega.

Deep see blue, de Renny Harlin (1999)

El director finlandés Renny Harlin, especialista en cine de acción, se lanzó al agua con esta historia de tiburones genéticamente modificados.

 Atrapados en un centro de investigación a punto de colapsar en medio del mar, un grupo de personas deberá trabajar en equipo para sobrevivir a un trío de escualos sumamente inteligentes, capaces de comunicarse entre sí, diseñar estrategias de ataque o de nadar en reversa.

Tiburon 3D. La presa, de David R. Ellis (2011)

En esta película, los tiburones son utilizados como instrumentos ejecutores de una venganza sentimental.

Un ex novio dolido decide “plantar” muchos escualos en un lago donde quien fuese su chica tiene una casa vacacional. Su objetivo es que ella y sus amigos mueran dolorosamente.

La trama, bastante risible por demás, no tiene mayor peso en esta película. Lo que importa son los efectos especiales en 3D y los tiburones saliendo constantemente de la pantalla a devorar espectadores.

Tibupulpo, de Declan O’ Brien (2010)

El canal de TV estadounidense SyFy, conocido por sus producciones de dudosa calidad, pero incuestionable éxito, estrenó en 2010 esta bizarra historia.

Un grupo de científicos recibe la tarea de crear una nueva arma de guerra. La misión no es otra que fusionar a un tiburón con un pulpo.

Pero la horripilante bestia escapa del control de sus creadores y nada hasta Puerto Vallarta. En el popular balneario mexicano, el tibupulpo arrasa con todo a su paso, hasta que finalmente es derrotado.

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Mar abierto, de Chris Ketis (2003)

Descrito como uno de los filmes rodados en ambientes marinos más realistas de la historia.

 Una pareja de vacaciones en el sudeste asiático, decide tomar una expedición para bucear, junto con otro grupo de personas. Sin embargo, nunca regresan a bordo y nadie repara en su ausencia, terminando abandonados en aguas infestadas de tiburones.

La cinta está inspirada en la trágica historia de Tom y Elileen Candy.

El espanta tiburones, de Rob Letterman (2004)

También hay cintas animadas, dirigidas al público infantil, protagonizadas por tiburones.

Con las voces en inglés de Will Smith, Renée Zellweger, Angelina Jolie, Martin Scorsese y Jack Black, entre otros. También se escucha a Robert DeNiro interpretando a Don Lino, un temido mafioso que infunde el terror bajo el océano. Es una parodia de Don Vito Corleone, el personaje que el mismo actor interpretó en El Padrino II.

 

Fuentes imágenes: eCartelera  /  Frases de la Película  /  Upsocl

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