Knowing, de Alex Proyas

knowing-poster

Creo que Alex Proyas es un buen ejemplo de lo que la maquinaria hollywoodense puede hacer (para mal) con un interesantísimo director que había logrado magníficos resultados artísticos, con la gran Dark City.

La última película de Proyas había sido Yo, Robot, protagonizada por el estelar Will Smith y basada en la novela de Asimov, que arrasó en la taquilla y fue un digno producto de entretenimiento. Unos años después llega Knowing, una cinta que reúne a  Nicolas Cage, Chandler Canterbury y Rose Byrne como los protagonistas centrales de esta historia de fin del mundo.

Con guión de Ryne Douglas Pearson, Juliet Snowden y Stiles White, la trama de Knowing gira en torno a las probabilidades y el azar (o destino) que gobiernan al mundo. Cage hace de un viudo un tanto ligado al alcohol, que se enfrenta a la dura tarea de criar a su pequeño hijo. El conflicto se abre a partir de una carta escrita hace 50 años, repleta de números sin (aparente) sentido alguno, que recibe el niño en su escuela.

Estos números llegan a la mano del padre, que en una noche de insomnio, descubre que esos números representan fechas de desastres ocurridos en los últimos 50 años en Estados Unidos. Y lo más interersante, hay un par que todavía no ocurrieron. En ese entonces, el personaje irá descubriendo lo que se esconde tras esta profecía, además de presenciar los desastres que, hay que decirlo, están excelentemente bien realizados y filmados.

La película, con sus licencias y caprichos, logra atrapar hasta que entran en escena unos misteriosos personajes que acechan al hijo del viudo. La decisión de incluir esta vía hace que el film desentone en varios pasajes, sumado a situaciones casi ridículas, que nadie creería.

El final, con ciertas connotaciones religiosas, hace que Knowing termine de consagrarse como la más insípida y despersonalizada obra de Proyas.

Te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *