Cómo escribir una canción

escribir una canción

A la hora de empezar a componer y escribir una canción, hay muchos sistemas y diferentes técnicas. Lo primero es tener bien claro el objetivo, el estilo musical, la posible letra, duración, etc.

Hay que definir el instrumento o los instrumentos que acompañarán a la canción. Lo mejor es utilizar los que se conocen mejor por quien compone.

La letra para escribir una canción

Si la canción a componer tendrá letra, hay que comenzar escribiendo lo que salga. Puede analizarse la estructura de la letra de la canción, pero también está la técnica de escribir de una forma anárquica, lo que vaya saliendo, para proceder después a reordenar las ideas.

Si acompañamos la letra que nos vaya saliendo de la inspiración con un instrumento, todo irá cogiendo forma. Además, la letra nos ayudará a tener una idea central de por dónde puede ir la canción. Las demás partes se irán acomodando a la letra.

No hay que estresarse por la letra a elegir. Lo mejor es escribir lo que nos haga sentir bien.

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Escuchar diferentes tipos de música y leer

Para ser un buen compositor y escribir una canción, hay que tener un buen oído musical, escuchar mucha música y de varios estilos. Cuanta más música diferente escuchemos, las creaciones serán más creativas y originales.

También ayuda leer mucho, sobre todo letras de canciones y poesía. Incluso se puede leer en voz alta para escuchar el sonido de las palabras. Hay que jugar con la conjugación de diferentes expresiones, que luego trasladaremos a la canción que vamos a escribir. Hay que definir las palabras y expresiones que suelen repetirse en las canciones, para servir de gancho con el oyente, o sea, el estribillo.

La estructura de la canción

Es muy útil investigar cómo es la estructura que tienen nuestras canciones favoritas, cómo se organizan. De esta forma tendremos una plantilla para organizar el trabajo. La estructura más habitual es la que contiene estrofa, estribillo, estrofa, estribillo, puente y el estribillo final.

En lo que respecta a la estructura, hay que ir probando y jugando. Tampoco hay que elaborar estructuras complejas, hay que simplificar.

La constancia

Para escribir una canción hay que hacer precisamente eso, escribir mucho. A escribir se aprende y se perfecciona justo de esa forma, escribiendo. Igual que ocurre con los grandes escritores, si vamos a escribir una canción y buscamos ideas, ayudará mucho llevar una libreta e ir apuntando ideas que surjan. En cualquier lugar, de paseo, de compras o tomando una copa en una cervecería, puede surgir una buena idea que apuntar para que no se olvide.

Aunque no tengamos capacidad para escribir, en cualquier momento puede surgir un buen verso. Podemos componer canciones de muchas formas, pero escribir primero la letra y después poner la música es lo más apropiado.

Copiar ideas

No se trata de plagiar una canción, pero sí de empezar a componer basándonos en una canción que nos guste. A modo de ejemplo, se puede buscar el tema que más nos gusta y copiar sus acordes. Intentaremos aplicar nuestra propia letra a los sonidos y melodías. Además de escuchar la canción con nuestra propia letra, se pueden hacer algunos arreglos musicales, cambios de ritmos, etc.

¿Es necesario estudiar música?

Para escribir una canción puede ser necesario saber una base musical. En lo que se refiere a los conocimientos a adquirir, todo depende del grado de sofisticación que pretendamos alcanzar. Para canciones del estilo de la música popular, no hace falta un gran conocimiento.

Se pueden aprender acordes básicos de guitarra o con cualquier otro instrumento, y empezar a escribir canciones. A continuación, podemos ir avanzando un poco más.

Una grabadora

Lo mismo que veíamos en el apartado de la constancia. En el momento más inesperado puede surgir una melodía en nuestra cabeza, que probablemente se olvidará si no la dejamos grabada. Las canciones y las ideas en general están flotando en el aire, y es preciso saber canalizarlas bien. Si llevamos una grabadora siempre a mano, cuando nos asalte la inspiración, podremos grabar siempre ese primer boceto.

Puede tratarse de un tarareo, una melodía, una melodía con letra, una secuencia de acordes, un riff, y en algunos casos, incluso podría surgir la canción al completo. Estos momentos tienen magia.

Una canción es una historia que puede estar en nuestro interior

Las canciones suelen ser siempre historias. Para escribir una canción, primero hay que pensar en una buena historia. Si queremos escribir una canción romántica, hay que pensar en una historia de amor. Debemos imaginar historias que nos gusten, y después plasmarlas en la letra de la canción.

Funciona muy bien buscar historias en nuestras experiencias, en sentimientos, recuerdos y todo lo que tenga que ver con nuestro universo y las emociones que todo ello nos provoca. Si escribimos con honestidad, será eso lo que podamos transmitir a quien escucha las canciones.

Para tener inspiración, si pensamos en imágenes, las palabras acudirán a nuestra mente, de una forma natural. ¿Qué sensaciones nos produce una imagen? A partir de ahí las palabras acudirán a nuestra mente.

¿De quién escribimos y para quién?

Hay que decidir si escribiremos sobre nosotros mismos o sobre otra persona. Podemos narrar utilizando todo tipo de personas y de tiempos verbales. Así mismo, también es importante que pensemos en el público hacia el que irá dirigida la canción. ¿Qué características tiene, qué edad, qué clase social?

El coro o estribillo

El estribillo es la parte de una canción que literalmente repite un fragmento de la letra, idea o pasaje entre los versos. Normalmente sucede detrás de un verso.

El estribillo tiene que ser fácil de recordar, tener impacto y ser contagioso. No olvidemos que será la parte más reconocible de la canción. A menudo todos tarareamos el estribillo de una canción nueva que hemos escuchado, casi sin darnos cuenta.

El puente

En composición musical, el puente es la parte de la canción que contrasta con el resto. El puente es una forma útil para introducir en la canción una melodía que, en principio, nada tiene que ver con el estribillo general. Normalmente el puente está situado entre el coro y el verso. Al terminar el puente, la estructura original de la canción se retoma de nuevo.

 

Fuentes imágenes: Acordes Escuela de Música Moderna  /  Youtube

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