Entrevista a Nicolas Cage

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El actor acaba de estrenar en los cines de todo el mundo la película de ciencia ficción Knowing, y Pablo O. Scholz lo entrevistó para el diario argentino Clarín, para que cuente cómo fue la experiencia de trabajar en ella, bajo las órdenes de Alex Proyas.

El sobrino de Francis Coppola habló de cómo se involucró en el proyecto, qué es lo que tiene Knowing de diferente, de sus creencias religiosas, sus inquietudes artísiticas de pequeño, de su pasión por la música, de su niñez e infancia, del cariño por su tío y del director de culto, David Lynch.

La entrevista fue realizada en el lobby de un hotel de Estados Unidos, y el actor se mostró muy amable al contestar cuestiones relacionadas no tan directamente con la película que promocionaba.

A continuación, la entrevista:

¿Porqué cree que Knowing es diferentes a todas las otras películas sobre catástrofes?
Cuenta regresiva es diferente porque tiene un tema espiritual fuerte y cómo lo resuelve es muy espiritual. No quiero entrar en detalles, pero no es como otras películas que abordan los desastres como espectáculo, sino más como cómo esta familia enfrenta lo que pasa y cómo evolucionan espiritualmente para hacerle frente. Era algo que había que decir. Estamos viviendo tiempos difíciles, es duro para todos. Y creo que en épocas difíciles la gente tiende a evaluar lo que realmente es importante.
¿En qué medida es importante para vos eso que llamás la dimensión espiritual, dimensión religiosa?
Sea cual sea el camino hacia eso siempre es el mismo espíritu. Es lo único que puedo decir. No utilizo con frecuencia la palabra religión. Es una palabra muy dura. Yo prefiero ser enigmático y dejarlo en espíritu.
¿Te interesan las profecías y el futuro?
Me parece fascinante leer sobre esas predicciones. Gente como Nostradamus siempre me fascinó. Aunque debo decir que prefiero el elemento sorpresa. Creo que si siempre supiéramos lo que va a pasar, cada momento, temo que la vida sería muy aburrida.
¿Es creyente? Mi espiritualidad es profundamente personal. No hablo de eso.
¿Tenés alguna relación con la Argentina?
Lo único es que realmente me gustaría ir en algún momento.
Tu tío estuvo filmando el año pasado.
Allí, sí. Filmando Tetro. Lo sé. Es fascinante.
¿Tuviste alguna charla con él al respecto? ¿Hablás con él a menudo?
La nuestra es una familia muy ocupada, como te imaginarás. Cada uno está haciendo lo suyo. Ocasionalmente nos comunicamos por mail. Nos saludamos. Pero me alegra que esté nuevamente detrás de la cámara haciendo su trabajo.
Venís de una familia que tiene muchos lazos con el arte. ¿Cuál fue el momento en que decidiste: voy a ser actor?
Creo que siempre me interesó. Desde chico pasaba mucho tiempo en mi patio imaginando -como muchos chicos- diferentes situaciones fantásticas, donde era un astronauta o un caballero en un castillo. Tuve experiencias maravillosas. Creo que ésas son mis raíces, usar mi imaginación y representar personajes, cosa que hice desde muy pequeño.
¿Escribías algo cuando eras chico?
Sí. Mi padre (August, hermano de Francis Coppola) me alentaba a escribir cuentos. Es escritor y yo escribía capítulos faltantes. Yo leía un libro y ponía un capítulo en el libro que no estaba en el original.
¿Y qué eran? ¿Historias fantásticas?
Como si fuera un corresponsal extranjero que entraba en el libro y hablara con los personajes y volvía para informar cómo era su vida en el libro, podían ser el rey Arturo, o Moby Dick.
¿De dónde provino su decisión de ser actor?
Creo que desde que tengo un espíritu aventurero y sabía que si era actor de cine sería transportado a lugares de todo el mundo, que conocería todo tipo de gente y experimentaría cosas nuevas que satisfacerían mi apetito por la vida y la naturaleza. Por ejemplo, acabo de rodar Season of the Witch: tuve que pasar mucho tiempo en los Alpes austríacos y fue magnífico para mí que mis hijos aprendieran a andar a caballo.
¿Y en cuanto a la música? Fuiste muy amigo de Johnny Ramone. ¿Querías ser músico? ¿Tocás algún instrumento?
Yo quería ser músico Me encanta la música. Creo que todo arte en algún nivel aspira a ser música, incluso la actuación. Pero no recibí las lecciones o los instrumentos para la música en ese momento. No sé qué habría pasado si me hubiera concentrado en la música. Pero sí sé que en mi familia hay personas asombrosamente talentosas que son mejores en música que yo.
¿Va a ver ópera también? Sí. Fui a ver La carrera del libertino, de Stravinsky, en Viena, que me dejó helado. No tenía idea de que uno sale una noche al teatro y va a ver desnudez frontal. Hay una escena con una orgía masiva. Y yo estoy ahí con mi mujer y mi hijo. Ahora, dicho esto, estaba asombrosamente bien hecho, fue un poco shockeante. Podría haberlo esperado en Las Vegas, pero no sabía que sucedería en Viena…
¿Qué método de actuación prefiere?
La improvisación. He podido, de vez en cuando, incorporar mi interés como escritor en el trabajo. La mayoría de los directores me han permitido intervenir a través de la improvisación o escribiendo concretamente algún diálogo. He podido darme el gusto de escribir guiones. Puedo decir palabras que vienen de mi interior, a veces.
¿Pasó con David Lynch, por ejemplo?
Ah, sí, absolutamente. Hicimos muchísima improvisación juntos. El es uno de los grandes directores que realmente ama el jazz, y ama el concepto del jazz que es conocer y saber el texto, y saber las notas que se quiere tocar, pero improvisar y explorar otras áreas que a través de la espontaneidad del jazz tienen sonidos más fieles. Se vuelve más abstracto y en ese sentido pasa a estar más cerca de la verdad.
¿Tendremos la posibilidad de verte en ese tipo de películas como “Corazón salvaje”, o trabajando con tu tío de nuevo?
Lo único que tienen que hacer es llamar. Pero todavía no surgió. A nivel personal hablamos, pero no a nivel profesional desde hace bastante tiempo que no. Estamos muy ocupados haciendo nuestras cosas.

Fuente: Clarín

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