El origen del planeta de los simios

Tras el discreto papel del remake de Tim Burton, la última película de cine fantástico de la Fox recupera el espíritu original de la saga de “El planeta de los simios” y plantea por enésima vez una de las obsesiones recurrentes del género desde sus orígenes.

Al igual que el Frankestein de Mary Shelly, punto de partida del género de la Ciencia Ficción, la película presenta el riesgo de alterar los designios de la naturaleza, previniéndonos de los riesgos de que el hombre juegue a ser Dios.

En este caso, el investigador Will Rodman (James Franco) trabaja en el desarrollo de un fármaco para curar el Alzheimer, motivado por la enfermedad de su propio padre. En el curso de sus experimentos con chimpancés empieza a vislumbrar que el alcance del proyecto puede ser aun más ambicioso, ya que los simios sometidos a la droga incrementan su inteligencia de forma notable.

Cesar, el chimpancé interpretado por Andy Serkis (que también dio vida al Gollum de El Señor de los Anillos), es el protagonista indiscutible y líder de esta nueva casta de simios con inteligencia hiper-desarrollada. Criado por Will y su padre con cariño y dedicación, a lo largo del metraje tomará conciencia de la realidad de la especie a la que pertenece y la necesidad de liberarla del sometimiento a los seres humanos.

En este sentido, salvando la peculiaridad de que el protagonista sea de otra especie, la película entronca con epopeyas cinematográficas como “Espartaco” o “Los diez mandamientos”, que relatan la vida de líderes libertadores que dirigen los pasos de su pueblo, injustamente oprimido, hacia la libertad. Igualmente, las secuencias ubicadas en un centro de acogida de primates, evocan escenas clásicas del cine carcelario(“Cadena perpetua”, “Fuga de Alcatraz”, “La leyenda del indomable”,…), retratando la mezquindad de los encargados del mantenimiento del centro, las relaciones entre los “internos” y la crueldad del trato dispensado a los simios.

De esta forma Rupert Wyatt se retrotrae a los orígenes de la saga, imbuyendo la cinta de un aire comprometido y moralista, aunque menos alegórico. Mientras los guiones originales presentaban una lucha emancipadora entre hombres injustamente oprimidos por simios opresores en un momento histórico en que en Estados Unidos el movimiento por los derechos civiles reclamaba la igualdad entre negros y blancos, laprecuela se posiciona de forma explicita contra el maltrato animal, presentando la utilización por la industria farmacéutica de simios destinados a la investigación de forma cruda y descarnada, desde la captura de los chimpancés en la selva africana hasta su sacrificio a la conclusión del experimento.

A nivel técnico destaca el uso del Motion Capture, desarrollado por Weta Digital y utilizado de forma notable en “El Señor de los anillos” y “Avatar“, y que en esta ocasión ha sido llevado un paso más allá al combinarse con exteriores reales (en Avatar todas las imágenes eran de estudio). El buen uso de esta tecnología permite que pese a la falta de lenguaje articulado las expresiones faciales recreadas en los simios sean suficientes para comprender la trama y empatizar con los personajes.

En definitiva se trata de un film que, partiendo de unos efectos especiales de gran realismo para aportar credibilidad a la puesta en escena, cumple satisfactoriamente con su papel de justificar la conclusión de la saga original, recupera el carácter reivindicativo que marcó el origen de la serie y, pese a momentos en el desarrollo de la historia en los que el ritmo se ralentiza, tiene calidad para satisfacer tanto a los fanáticos del genero como a aquellos que buscan palomitas y entretenimiento para una tarde de agosto.

Para ir abriendo boca, aqui os dejamos el trailer:


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