Cine y educación: 'Los chicos del coro'

Gérard Jugnot en 'Los chicos del coro'.

Gérard Jugnot en una escena de ‘Los chicos del coro’.

Continuamos hoy con el ciclo que analiza los diferentes títulos del cine que han abordado el mundo de la educación. Si en la primera entrega hablamos de ‘El milagro de Anna Sullivan’ (1962), hoy damos un salto en el tiempo hasta el año 2004 para abodar otra joya de éste género, pero en este caso del cine francés. ‘Los chicos del coro’ supuso un éxito de crítica y taquilla que el cine galo no había vivido de forma tan contundente en años.

La película ‘Los chicos del coro’ fue dirigida por Christophe Barratier y contó en su reparto con Gérard Jugnot (Clément Mathieu), François Berléand (Rachin), Kad Merad (Chabert), Jean-Paul Bonnaire (Padre Maxence) y Marie Bunel, entre otros, que dieron vida al guión del propio Christophe Barratier y Philippe Lopes-Curval; basado en la película “La cage aux rossignols” (1945) de Jean Dréville.

La sinopsis de la película nos ubica en EEUU, donde un director, parece que de gran prestigio, da un concierto y recibe la noticia de la muerte de su madre. Más tarde un desconocido llega con un libro y una fotografía. En ese momento se produce un flashback que nos transporta a la Francia de los años 40. Ya en 1949, Clément Mathieu, profesor de música en paro, empieza a trabajar como vigilante en un internado de reeducación de menores. Especialmente represivo, el sistema de educación del director Rachin apenas logra mantener la autoridad sobre los alumnos difíciles. El mismo Mathieu siente una íntima rebeldía ante los métodos de Rachin y una mezcla de desconcierto y compasión por los chicos. En sus esfuerzos por acercarse a ellos, descubre que la música atrae poderosamente el interés de los alumnos y se entrega a la tarea de familiarizarlos con la magia del canto, al tiempo que va transformando sus vidas para siempre.

Sobre esta joya que para mí es ‘Los chicos del coro’ quiero destacar el papel de Clément Mathieu, el profesor de música, que tuvo que educar en una época de represión, en un internado de reeducación de menores con un sistema educativo especialmente represivo. Partiendo de esta base, podemos afirmar que el sistema educativo afortunadamente ha cambiado, ya que en la actualidad no se dan estas circunstancias, pero no obstante, podemos aprender mucho de la película.El director del centro se guía por la premisa “acción – reacción”, lo que significa continuos castigos para los pequeños, horas en el calabozo, gritos sin razón y poco diálogo. Actualmente la educación es más humana, aboga más por la comprensión, por llegar a violentar la voluntad del alumno motivándolo para que quiera aprender y no con duros castigos… En este sentido Clément era un avanzado en su época. La educación desarrollada en la película tiene una estructura dictatorial, aquí se hace lo que manda el director porque lo manda el director y punto; en la actualidad afortunadamente todo tiene unos valores contextualizados en la dialogante democracia, cuyos principios son objeto también de la educación. Mucho y para mejor han mejorado en general los sistemas educativos desde los años cincuenta hasta la actualidad, y si no lo hubieran hecho habría que preocuparse.
No obstante, creo que no es suficiente, ya que si bien la educación ha evolucionado, también lo ha hecho la sociedad en su conjunto y ésta atropella a la educación. Por tanto creo que el sistema educativo de los 50 y el actual, evidentemente son distintos, pero al mismo tiempo tienen una coincidencia, en ambos eran necesarias las mejoras, y en lugar de pensar en ellas, nuestros actuales gobiernos se dedican a recortar. La educación necesita de personal docente con nuevas energías y espíritu luchador que no se venza por formalismos ni se quede encerrado en las cuatro paredes del aula, que de instrumentos, como la música (en la película) a sus alumnos, para enseñarles a sentirse realizados y motivarlos. Actualmente el uso de las nuevas tecnologías, bien utilizadas podrían hacer el mismo papel que la música hace en la película. Pero no olvidemos, que sin gobiernos que apoyen a los docentes y no recorten en educación a la primera de cambio, la gesta será más complicada.

Más información – Cine y educación: ‘El milagro de Anna Sullivan’

Fuente – Los dinosaurios también tienen blog

Te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *